Qué comer en Roma es lo primero que tienes que saber si estás preparando un viaje a la capital de Italia. Y es que no se nos ocurre nada mejor que hacer allí que disfrutar de la gastronomía romana, una de las mejores del mundo.

Eso sí, ojo con las famosas “trampas para turistas”. Si quieres probar solo platos ricos y auténticos, pásate por este artículo con los mejores restaurantes donde comer en Roma, fruto al 100% de nuestra experiencia.

Famosísimas pastas como la carbonara y la cacio e pepe, todo tipo de carnes, alcachofas, pizza, gelati y deliciosos postres te están esperando. ¿Listo para conocer los mejores platos de la comida típica de Roma? Te aseguramos que volverás con algún kilito de más…

Tradicionalmente rural y humilde, para comer en esta zona se aprovechaba todo. Hoy, la gastronomía de Roma es sencilla, tradicional y consistente, con ingredientes frescos, de temporada y de proximidad. Sus estrellas son, quizá, la pasta y el cerdo.

1. Carbonara.

No podíamos empezar este recorrido por los principales platos típicos que comer en Roma con otro… ¡Y es que la carbonara es uno de nuestros platos favoritos del mundo! Personalmente, si no fuera a ponerme como una maialina, te juro que la comería a diario.

Con tanto entusiasmo, seguro que ya te estás imaginando que la última vez que estuvimos en Roma no faltaron dos o tres platos de esta maravilla.

La pasta carbonara es, quizá, el plato de cocina romana más famoso del mundo… aunque fuera de Italia se ha desvirtuado muchísimo. La original lleva solo huevo, guanciale (una especie de panceta), queso pecorino y pimienta negra. Ya está, ¡nada de nata!

La pasta utilizada suelen ser los spaghetti o los rigatoni, que son tubitos rectos en cuyo interior queda la salsita…

2. Cacio e pepe, todo un clásico

La pasta cacio e pepe es uno de los platos más famosos que comer en Roma aunque, paradójicamente, fuera de Italia no es tan popular. Es la joya de la corona de muchos restaurantes famosos y no te va a costar encontrarlo.

Cacio significa “queso” en dialecto del centro de Italia, y pepe, como imaginarás, es la pimienta: Queso y pimienta. No se necesita nada más para hacer un plato súper simple ¡y riquísimo! El pecorino (queso del que te hablamos más abajo) le da muchísimo cuerpo y tremendo sabor.

La pasta más típica con la que comer cacio e pepe son los tonnarelli (spaghetti pero un pelín más gorditos, con forma ligeramente rizada), bucattini, rigatoni o los spaghetti normales y corrientes.

En algunos restaurantes donde comer en Roma (como Felice) te sirven la pasta con el queso y la pimienta encima, y te preguntan si quieres que te lo sirvan… ¡tú di que sí! Verás cómo lo mezcla el camarero para que te quede una pasta inolvidable…

3. Pasta all’Amatriciana

Cerramos la Santísima Trinidad de los platos de pasta más populares que comer en Roma con la amatriciana.

La salsa es muy parecida a la carbonara, con guanciale y queso pecorino pero, en su caso, cambia el huevo por el tomate. A veces también se pone ajo, cebolla, pimienta o un poco de chili, pero nosotros creemos que es perfecta tal cual es, ¡no le hace falta ningún extra!

Debe su nombre a una salsa típica de Amatrice. Éste pueblo está a unos 140 kilómetros de la capital italiana, igualmente en la región del Lazio.

Suele servirse con bucatini, una especie de spaghetti más gordito y con un agujero (buco) en medio, que “absorbe” la salsa, llenándose de saborcillo.

4. Otras pastas de la comida típica de Roma

La gran estrella de la gastronomía de Italia es la pasta, y con la comida típica de Roma ocurre lo mismo. Una vez hayas probado los tres primeros, puedes probar estos platos de pasta:

  • Alla Gricia: Es una variación de la amatriciana, pero sin la salsa de tomate. Suele servirse con rigatoni
  • ArrabbiataArrabbiata significa “enfadada” en italiano, así que seguro que no te sorprende que este otro tipo de pasta ¡sea bien picante! Lleva tomate, ajo y guindilla, y suele servirse con spaghetti o con penne (macarrones).
  • Gnocchi alla romana: Vale, los gnocchi no son realmente pasta, ¡pero no podían faltar en este artículo! Éstos no son como los clásicos, de patata y servidos con salsas, sino que tienen forma de discos, hechos de semolino y huevo, y se cocinan al horno hasta que quedan bien doraditos. Se suelen servir con un poco de mantequilla o aceite y, por supuesto, pecorino

5. Saltimbocca, el plato más carnívoro que comer en Roma

Dejamos la pasta y continuamos esta lista de platos típicos que comer en Roma con otra de sus grandes estrellas: la carne.

Los saltimbocca son filetes de ternera tiernos y cortados bastante finitos, con una loncha de jamón (prosciutto) y una hojita de salvia por encima, que se fríen con mantequilla. Vamos, toda una mezcla de sabores bien carnívoros: ternera y cerdo.

Se suelen servir dos filetes, con ensalada, y la deliciosa salsita propia de la fritura. Pese a los gordo que parece por su descripción, te aseguramos que no se hace nada pesado. Es más, su nombre quiere decir algo así como “que te saltan en boca”, claro, de lo ricos que están. ¡Para repetir!

6. Abbacchio 

Vamos ahora con otro plato estrella de la gastronomía romana: el abbacchio. Es un corderito joven, que se alimenta solo con hierba y flores, por lo que su carne es súper, pero súper tierna, sana y sabrosa.

Puedes encontrarlo cocinado de múltiples maneras: a la cazadora, a la romana, frito, a la brasa, cocido, en costillitas… Nosotros somos unos clásicos y nos lo comimos al horno (muy parecido al típico cordero asado de la comida típica de Segovia y, en general, de Castilla y León), con unas patatitas con romero de guarnición.

7. Trippa alla romana, una comida típica de Roma no apta para todos los estómagos

Como te estarás imaginando por su nombre, la trippa alla romana no son más que callos cocinados “a la italiana”, es decir, con salsa de tomate y pecorino. ¿No te parece una mezcla rarísima? Vale, a mi también.

A mí me encantan los callos de la gastronomía madrileña. Por eso, la trippa era uno de los platos que comer en Roma que ya tenía apuntado desde hace tiempo. Ahora bien, puedes llamarme ingenua pero no me esperaba que los romanos fueran tan diferentes… tanto, que cuando los vi ¡pensaba que se habían equivocado! Al probarlos, me sonaba el sabor de lo que es la carne, pero como que no me pegaba nada la salsa.

Fuente: www.italiayotraspasiones.com

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