Pasos para el mantenimiento y limpieza
- Preparar los alimentos
- Desconecta el congelador de la corriente eléctrica (o baja el termostato).
- Saca toda la comida y guárdala en bolsas térmicas o en una nevera portátil con hielo para que no pierdan la cadena de frío. [
- Descongelar el hielo acumulado
- Deja la puerta abierta para que la escarcha se derrita por sí sola.
- Truco rápido: Puedes colocar un recipiente o una olla con agua caliente (nunca hirviendo directamente sobre plástico muy frágil o vidrio) dentro del congelador cerrado por 10 a 15 minutos para acelerar el proceso.
- Nunca uses cuchillos, tenedores u objetos punzantes para picar el hielo; podrías perforar la pared interna y romper el circuito del gas refrigerante. Usa una espátula de plástico o de madera.

- Lavar las piezas y el interior
- Retira las rejillas, cajones y bandejas. Lávalos por separado con agua tibia y jabón suave (o una mezcla de agua y bicarbonato de sodio).
- Limpia las paredes internas con un paño de microfibra humedecido en agua tibia y un poco de vinagre blanco o bicarbonato (esto elimina olores y desinfecta de forma segura).
- Presta especial atención a las gomas de la puerta: límpialas bien para que sigan sellando de manera hermética.
- Secar y volver a encender
- Seca perfectamente todas las superficies y las piezas con un paño limpio antes de volver a colocarlas.
- Enchufa el equipo y espera unos 15 a 30 minutos a que alcance la temperatura ideal (generalmente -18 °C) antes de volver a meter los alimentos.
Mantenimiento extra (la parte trasera)
- Limpia el condensador: Cada 6 meses, separa un poco la nevera de la pared, desconéctala y quita el polvo acumulado en la rejilla o tuberías de la parte trasera usando una brocha o una aspiradora. Esto evita que el motor se sobrecaliente y gaste luz de más.



