En el fascinante mundo de la enología, la diversidad de sabores y aromas que ofrecen los vinos tintos dulces es una experiencia sensorial que cautiva a los amantes de esta bebida. Ya sea porque buscas un vino afrutado y ligero, o porque te estás adentrando en este mundo, los vinos tintos dulces son una gran alternativa para todo tipo de ocasión.
¿Qué hace dulce a un vino tinto?
La dulzura de un vino (sin importar si es tinto, blanco o rosado) la aporta el azúcar contenida en las uvas —la materia prima del vino— y, en ocasiones, por azúcar añadida por los productores para cumplir con las características que cierto consumidor busca. El azúcar de las uvas es necesaria para iniciar la fermentación y convertir el jugo de uva (mosto) en vino; sin embargo, lo que hace dulce a un vino es la cantidad de azúcar que no logra convertirse en alcohol después de la fermentación. Ésta se llama azúcar residual. Otro factor para tomar en cuenta es la acidez. Una acidez elevada hace que un vino se sienta seco (lo opuesto a dulce en el mundo del vino), mientras que una baja acidez nos dará como resultado un vino que se siente más dulce y en el que algunos aromas y sabores destacarán.

Lambrusco
Provenientes del norte de Italia, los Lambruscos son vinos que se han ganado una reputación negativa debido a una gran cantidad de variedades muy económicas en el mercado, sin embargo, existen etiquetas de gran calidad y que son muy apreciadas en todo el mundo.

Zinfandel
Originario de Croacia, el Zinfandel es un varietal muy popular con el que hoy se producen también vinos blancos. Un vino muy afrutado con sabores de melocotones, canela, fresas, moras y tabaco, el Zinfandel es un vino versátil para combinar con carnes, quesos, platillos especiados y vegetales.
Grenache/Garnacha
Originario del norte de España, este vino tiene sabores afrutados de frambuesas, fresas y cerezas, con sutiles notas de canela y cítricos. Tiene un color más claro de lo habitual, pero este vino es único, lleno de una variedad de sabores. Combínalo con carnes rojas, especias complejas o vegetales a la parrilla.
Malbec
Nativo de Francia, pero asentado en la cultura vinícola Argentina, el Malbec es normalmente considerado un vino seco, sin embargo, existen opciones del lado dulce del espectro. Éstos ofrecen notas de chocolate, café y cerezas.

Oporto
Éste es el primero de dos vinos que son considerados ‘vinos de postre’ por su dulzura y calidad, pues se consumen en pequeñas cantidades. Hecho en Portugal, el Oporto es extremadamente afrutado con sabores de dátiles, ciruelas, moras y bayas rojas. Las especias que le dan a este vino su interesante sabor incluyen pimienta negra y castañas.



