Ingredientes
- Para el merengue:
- 3 o 4 claras de huevo (a temperatura ambiente)
- El doble del peso de las claras en azúcar (aproximadamente 180g – 200g)
- 1 cucharadita de maicena (almidón de maíz)
- 1 cucharadita de vinagre blanco o unas gotas de jugo de limón
- 1/4 de cucharadita de cremor tártaro (opcional, para mayor estabilidad)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Para la cubierta:
- 300 ml a 350 ml de nata para montar (crema de leche / crema batida)
- 1 a 2 cucharadas de azúcar glass (opcional)
- Frutas frescas (fresas, frambuesas, arándanos o frutillas)

Preparación
- Batir las claras:
- Coloca las claras en un bol limpio y seco. Comienza a batir a velocidad media hasta que empiecen a formar espuma.
- Agregar el azúcar:
- Incorpora el azúcar poco a poco (en forma de lluvia) mientras sigues batiendo a velocidad alta. Continúa hasta que el merengue esté firme, brillante y forme picos duros (que no se caigan al voltear el bol).
- Añadir los estabilizantes:
- Agrega la esencia de vainilla, el vinagre (o jugo de limón) y la maicena tamizada. Mezcla suavemente con movimientos envolventes para no perder el aire del merengue.
- Dar forma:
- Sobre una bandeja de horno con papel encerado o sulfurado, dibuja o coloca el merengue dándole forma de círculo. Haz una pequeña depresión o hueco en el centro (esto servirá para contener la crema y la fruta).
- Hornear a baja temperatura:
- Precalienta el horno a unos 90°C–120°C. Hornea la pavlova durante aproximadamente 1.5 a 2 horas (debe quedar seca por fuera sin dorarse demasiado). Apaga el horno y deja la puerta entreabierta para que se enfríe lentamente.
- Armar y decorar:
- Bate la nata (crema de leche) con un toque de azúcar hasta que esté firme.
- Coloca la crema batida en el centro del merengue frío.
- Cubre generosamente con los frutos rojos o frutas frescas de tu preferencia



