Para quitar la grasa pegada o incrustada de la cocina, el método más efectivo es combinar calor con un desengrasante (comercial o casero) para ablandar la suciedad antes de frotar.
Solución casera rápida (en atomizador)
- Ingredientes: 1 taza de agua caliente, 1 taza de vinagre blanco, el jugo de un limón y 2 cucharadas de jabón líquido para platos
Paso a paso:
- Mezcla todos los líquidos en un atomizador.
- Rocía la superficie grasosa y déjala actuar durante 10 a 15 minutos para que el vinagre y el jabón corten la grasa.
- Pasa un paño de microfibra o una esponja suave y retira los residuos.
- Enjuaga con un paño húmedo y seca bien la zona.

Pasta de bicarbonato para grasa difícil (estufas u hornos)
- Ingredientes: Bicarbonato de sodio, unas gotas de agua y jugo de limón.
Paso a paso:
- Forma una pasta espesa con el bicarbonato, el agua y el limón.
- Aplícala sobre el área con grasa pegada (como rejillas, hornillas o el vidrio de la estufa).
- Deja actuar de 15 a 20 minutos.
- Frota con una esponja o fibra y limpia con un paño húmedo



